El rol de la Auditoría ante el lavado de activos

  • Alan Errol Rozas Flores Facultad de Ciencias Contables, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Palabras clave: Auditoría externa, auditoría interna, banco bantalla, buen criterio de la empresa, control interno, empresa, manual para la prevención del lavado de activos, operaciones inusuales, operaciones sospechosas (OS), personas expuestas políticamente.

Resumen

El lavado de dinero es un fenómeno de dimensiones internacionales. Dada la interdependencia existente entre los países y el alto desarrollo tecnológico de las telecomunicaciones, los capitales fluyen fácilmente por el sistema financiero mundial. Esto permite a la delincuencia organizada operar local e internacionalmente, por lo cual el lavado de activos normalmente involucra movimientos de capitales entre distintos países. El lavado de dinero generalmente involucra una serie de transacciones múltiples para ocultar la fuente de los valores financieros, para que esos valores puedan ser empleados sin comprometer a los criminales que quieren utilizar esos fondos. Esas transacciones, en general, ocurren en tres etapas: (1) Colocación, el proceso de colocar en las instituciones financieras las ganancias ilegales, mediante depósitos, transferencias con giros bancarios, u otros medios; (2) Estratificación, el proceso de separar de su origen las ganancias de las actividades criminales mediante estratos de complejas transacciones financieras; y (3) integración, utilizar una transacción aparentemente legítima para ocultar las ganancias ilícitas. Con este proceso, el delincuente trata de transformar las ganancias monetarias derivadas de sus actividades ilícitas en fondos de una fuente aparentemente legal. Dejado sin vigilancia, el lavado de dinero puede socavar la integridad de las instituciones financieras de una nación. Debido a la intensa integración de los mercados de capital, el lavado de dinero afecta adversamente a las monedas y las tasas de interés, dado que los que lavan dinero reinvierten fondos en los lugares donde sus planes tienen menos probabilidad de ser detectados, en lugar de los puntos donde las tasas de rendimiento son más elevadas. Los que lavan dinero también ejercen un impacto negativo en sus jurisdicciones al reducirse los ingresos impositivos como resultado de las economías clandestinas, al competir injustamente con las empresas legítimas, al dañar los sistemas financieros y al interrumpir el desarrollo económico. Finalmente, el dinero lavado fluye a los sistemas financieros mundiales donde puede lograr socavar las economías y las monedas nacionales. Todo el mundo reconoce ahora que debemos enfrentar firme y efectivamente a delincuentes cada vez más escurridizos, bien financiados y tecnológicamente expertos, que están decididos a utilizar todos los medios disponibles para subvertir los sistemas financieros que son la piedra angular del comercio internacional legítimo. El abuso continuo que cometen algunos centros financieros extraterritoriales, la proliferación de las transacciones bancarias en línea en internet y el uso generalizado de bancos y cambistas de dinero clandestinos realzan la importancia de utilizar nuevas tecnologías y estrategias enérgicas para combatir las estratagemas de lavado de dinero y estratagemas de financiamiento de terroristas. El combate del lavado de dinero, involucra a todos los sectores económicos. En el caso del sector financiero, su responsabilidad es mayor. El sector financiero recibe y canaliza buena parte del flujo de capitales de la economía, lo cual facilita que el dinero de procedencia ilícita se confunda con recursos de origen legal. Por lo tanto, el sector financiero es especialmente vulnerable a ser utilizado sin su consentimiento ni conocimiento para el lavado de dinero. Por lo anterior, el sector financiero debe adoptar medidas especiales para prevenir el lavado de activos, que contribuyan a la acción de las autoridades en la prevención y castigo de este delito. Estas medidas tienen un carácter especial y superan el simple deber de colaboración con la autoridad que corresponde a todo ciudadano. En este sentido, el tema relacionado con los mecanismos de detección y prevención del lavado de activos ha adquirido en los últimos tiempos una especial relevancia mundial. En este esfuerzo, deben participar no solo los estados y los gobiernos; sino también la sociedad, correspondiendo una responsabilidad moral, ética y profesional muy importante a la profesión contable y particularmente a los auditores. La privilegiada posición de contadores y auditores dentro de las empresas y entidades públicas no solo les permite implementar mecanismos y controles de prevención, sino también, detectar y tomar acciones concretas frente al lavado de dinero. Sin embargo, ello requiere no solo estar actualizado y alerta sobre las características y contornos de este fenómeno, sino estar consciente de las responsabilidades que el ejercicio profesional demanda al respecto.

Biografía del autor/a

Alan Errol Rozas Flores, Facultad de Ciencias Contables, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Contador Público Colegiado certificado.
Publicado
2014-03-16
Sección
Artículos originales